Un viaje consciente

He viajado, pero no siempre de la misma manera o quizás con la misma consciencia. Puedo decir que cambié mi forma de viajar hace alrededor de quince años. Cuando pequeña, el atractivo mayor de mi entorno era el Reino Mágico y sus alrededores. Demasiadas veces cometimos el gran pecado de ir a Sea World a ver los delfines y a las ballenas, en literalmente una bañera. ¡Hasta llevé a mis hijos cuando eran pequeños! Ni hablar de las travesías en cruceros y sus aguas grises depositadas en el océano. También llegué a quedarme en grandes cadenas hoteleras estadounidenses en mis viajes a Sur América, evitando así promover la economía local.

Mi primer viaje consciente fue cuando fuimos a Kanaab en Utah, mis hijos tendrían entre ocho y diez años. Elegimos ese lugar para "escapar" del Reino Mágico.  Allí pudimos "conectar" con los nativos americanos y experimentar, entre muchas otras, lo que era una Rueda Medicinal. En Curitiba, Brasil visité favelas donde los residentes de este lugar recogen materiales para reciclar a cambio de comida, me sorprendí con la transformación de canteras en parques y vi tanta creatividad ambiental. En China asistimos a una escuela elemental y compartimos con los pequeños. Además, una familia china compartió su cena con nosotros y nos enseñaron a hacer dumplings. Ni hablar de mi luna de miel por la España rural o de nuestro viaje familiar a Perú.

Todavía me falta demasiado por aprender y por viajar, sin embargo, puedo decir que he comenzado a experimentar el turismo consciente y ya no hay vuelta atrás.  Poco a poco vamos descubriendo otras opciones de turismo responsable.  Por eso, decidimos enfocar nuestra revista/blog en estos principios: promover la conservación de los recursos, respetar a otras culturas y apoyar al comerciante de cada lugar que visitamos. Estamos en un proceso de crecimiento, nos falta mucho por andar. No obstante, queremos a través de nuestra páginas compartir nuestras experiencias de crecimiento para promover esta consciencia al viajar y a la misma vez continuar aprendiendo.

Gracias compartir este viaje.