Por la costa norte

Coordenadas: 18°27′32″N66°16′04″O a 18°30′47″N67°04′12″O

Cada verano, nuestras sobrinas viajaban de New Jersey para quedarse durante julio y agosto en Puerto Rico.  Hacer de esos dos meses una experiencia inolvidable era el plan de acción. No solo para que disfrutaran de su estadía, sino también para que conocieran aun más la isla que las vio nacer. Aquí algunas actividades que llevamos a cabo por la costa norte. 

Los voluntarios del Proyecto Tinglar llevan a cabo monitoreo de tortugas en el área de Dorado. Foto: Pamy Rojas

Los voluntarios del Proyecto Tinglar llevan a cabo monitoreo de tortugas en el área de Dorado. Foto: Pamy Rojas

Tortugas marinas

Un miércoles de verano llegamos al área de la Playa El Único en la Carretera #165 de Dorado al atardecer. Allí nos acercamos a los voluntarios del Proyecto Tinglar, que ya estaban con las mangas enrolladas revisando los nidos de tinglar.  Ver las pequeñas tortugas salir de los nidos para llegar al mar fue una experiencia única, no solo para los pequeños, sino también para los adultos. El grupo de voluntarios orientó a los visitantes sobre cómo proteger los nidos y además identificaron los depredadores naturales de los neonatos de tinglar, que son los perros y las gallinas de palo. Finalmente, ver las diminutas tortugas en su carrera por llegar al mar, fue liberador y un gran alivio. Por lo menos pasaron la primera etapa de peligro en la tierra, en el agua se expondrían a otros depredadores marinos. No obstante, deseamos que llegaran vivos a hacer su vida en el océano, para que luego regresaran a la misma playa a anidar.

Observarlos y devolverlos al mar. Foto: Pamy Rojas

Observarlos y devolverlos al mar. Foto: Pamy Rojas

Las Pocitas 

Como tenemos casa de playa en Vega Baja, buscar qué hacer los días que nos quedábamos en el área no era muy difícil. Las pocitas es un lugar que conocemos los locales del Sector El Lido. Por allí han pasado tres generaciones de nuestra familia, ha sido el lugar donde nuestro bebés experimentaron por primera vez el agua salada, la vida marina y el arrullo del mar. El espacio es perfecto para los más pequeños porque las rocas forman una charca poco profunda donde cómodamente un bebé se puede sentar sin ningún riesgo. Allí también los niños más grandes pueden descubrir la vida marina caminando por las rocas.   

Frente a la casa es perfecto para hacer bodyboarding. Foto: Pamy Rojas

Frente a la casa es perfecto para hacer bodyboarding. Foto: Pamy Rojas

Bodyboarding 

Otro lugar de esparcimiento para los que vivimos en el área, es justo frente a nuestra casa.  Allí los niños y jóvenes pueden practicar bodyboarding.  Para entrar al mar hay que usar zapatos de agua porque en el fondo hay piedras con muchos erizos.  La actividad es perfecta para esos días que decidíamos quedarnos en la zona. Las niñas salían del agua con las manos y los labios arrugados, poco faltaba para que le salieran escamas.

‘La   pasa  ’ es el lugar que está entre los dos peñones.  Foto: Pamy Rojas

‘La pasa’ es el lugar que está entre los dos peñones.  Foto: Pamy Rojas

La playa del peñón

En la zona de Vega Baja también hay una playa perfecta.  El balneario Puerto Nuevo se caracteriza por los dos enormes peñones que la protegen formando una tranquila bahía. Allí hacíamos paddleboarding desde la casa de playa hasta el balneario. También llevábamos una balsa y la ganga de chicos se pasaba el día brincando y tirándose de la embarcación de aire al agua.  

Los peñones son otro atractivo en el verano. Entre las dos gigantescas piedras hay un espacio que le llaman ‘la pasa’.  Para llegar a este lugar hay que caminar el primer peñón hasta llegar donde se unen ambas rocas.  Es necesario llevar zapatos de agua, ya que el peñón tiene rocas filosas y para subir y bajar a ‘la pasa hay que tener cuidado con los erizos.  Nada de esto fue un impedimento para que las chicas quisieran visitar el lugar una y otra vez durante el verano.  Y por supuesto, ¡lo pasaran de maravilla!  

Estrenamos nuestra nueva paddleboard inflable (iSUP) del manufacturero  Tower Paddle Boards . Son tablas casi indestructibles, que en el agua se sienten tan sólidas como las regulares. Foto: Arianna Rojas-Rivera.

Estrenamos nuestra nueva paddleboard inflable (iSUP) del manufacturero Tower Paddle Boards. Son tablas casi indestructibles, que en el agua se sienten tan sólidas como las regulares. Foto: Arianna Rojas-Rivera.

Animales exóticos

Uno de los días que decidimos salir de la playa de Vega Baja, nos dirigimos hacia Arecibo. En el bosque Cambalache hay un centro del Departamento de Recursos Naturales, donde mantienen a los animales exóticos que incautan en Puerto Rico hasta, en algunos casos,  ser trasladados a su país de origen. El lugar está abierto a los visitantes, no solo para que puedan observar las diferentes especies exóticas, sino para educar al público sobre el problema que este tipo de animal causa a la flora y fauna del país. A las niñas le permitieron tocar algunas de los especies, no obstante, era necesario lavarse bien las manos después de hacerlo.

Tortugas, serpientes y monos son solo algunos animales que allí se pueden ver.  Foto: Pamy Rojas

Tortugas, serpientes y monos son solo algunos animales que allí se pueden ver.  Foto: Pamy Rojas

Quesos Vaca Negra

Otro día de excursión nos llevó hasta el pueblo de Hatillo. Allí habíamos coordinado con anterioridad un tour en Quesos Vaca Negra. La actividad incluye una charla sobre el proceso de hacer quesos, luego probamos los diferentes tipos de productos (en el caso de lo adultos con vino, a los chicos le ofrecieron refrescos) y después confeccionamos, cada uno, nuestra propia cuajada con las especias que habíamos escogido.  La experiencia fue simplemente fascinante, no solo por el buen trato de la dueña del lugar, Wanda, sino aprender el proceso de hacer queso y, luego de varios meses, recibir el manjar por correo.     

Hicieron su propio queso con las especias que ellas mismas escogieron.  Foto: Pamy Rojas

Hicieron su propio queso con las especias que ellas mismas escogieron.  Foto: Pamy Rojas

A caballo por la playa

Otro día llegamos hasta Isabela para correr caballo; para mayor comodidad es recomendable llevar zapatos cerrados y pantalón largo. Escogimos el tour de la tarde para ver la puesta de sol.  El recorrido dura dos horas, comienza en el establo de los caballos, cruzamos un tramo de la hospedería Villa Montaña, pasamos por una finca y luego llegamos a la playa.  La ruta es totalmente segura y los caballos son muy amigables, se nota lo bien que los cuidan y el cariño que le profesan a los animales.  Una vez llegamos a la playa, nos bajamos de los caballos para apreciar el atardecer y luego regresar al establo.

Los días por la costa norte fueron todo un éxito, las niñas aprendieron de conservación de tortugas, de manejo de especies exóticas y hasta de cocina. Quien sabe si de ahí sale alguna bióloga, veterinaria o chef.  

Llegamos hasta la playa Survival Beach en nuestro recorrido a caballo.  Foto: Javier Vélez

Llegamos hasta la playa Survival Beach en nuestro recorrido a caballo.  Foto: Javier Vélez


Lee más sobre este municipio en la sección de artículos de Vega Baja.


PRACTICAS DE TURISMO CONSCIENTE:

1. Aprender sobre las tortugas y especies exóticas.

2. Ver las especies marinas y devolverlas al mar.

3. Practicar deportes de bajo impacto ambiental como el paddleboarding.

4. Promover la economía local al visitar el negocio Quesos Vaca Negra.

5. Disfrutar de las bellezas naturales y no dejar nada de basura.


LUGARES DE INTERÉS:

Proyecto Tinglar, Dorado

Quesos Vaca Negra, Hatillo

Tropical Trail Ride, Isabela